Improvisando

Mi abuela me ofreció un café y le agrego edulcorante a propósito solo por ser más sano y "adelgazante" que el azúcar. El café estaba horrible.

Una vez, estando en la costa, nos sacamos una foto y ella me dijo que me podría la mano en la panza para taparla. O sea quería tapar mi gordura. Por otro lado, en una oportunidad que fuimos a la farmacia a comprar algo, me hizo subirme a la balanza para pesarme.

¿Qué más?

Una vez invité a una amiga a dormir a casa, pedimos pizza, yo había comido dos porciones, y como me gustaban los dos gustos de pizza que habíamos pedido y no me podía decidir por cual comer como tercera porción, le dije a mi mamá: quiero una mitad de esta y una mitad de aquella. Me dijo que no, que sea como Magui (mi amiga) que ella había comido dos porciones y nada más.

Cuando había cumpleaños o reuniones familiares, yo primero me tenía que enconder para comer un ensaladita o un sopita Quick para "llenar el estomago con algo saludable antes de comer chatarra. Teniendo el estomago medio lleno comes menos. 16 años tenía.

Mamá me llevaba con un homeópata que recetaba medicamentos preparados y además te daba una dieta impresa, para nada personalizada. No importaban mis necesidades o mi estilo de vida. Era un médico particular, había que pagar. En una de las sesiones quise pasar sola, no recuerdo que hablamos con el médico, no es eso importante. Lo importante es que a la salida mamá me dijo si me había pesado, y le dije que no, que yo no quería saber, y se enojó. Me dijo que ella pagaba $600 (en ese momento $600 era mucha plata) y que era un esfuerzo y no se... mirá, ni siquiera se si me estoy explicando bien... me estaba diciendo que la estaba haciendo malgastar su plata. Por no querer pesarme. Por ir obligada a ese médico.

Recuerdo algunas oportunidades que mi mamá me llamaba a la tele para que escuchara como adelgazó una famosa. Por ejemplo, una vez estaba Iliana Calabró en algún programa y estaba contando que ella de chica era gordita pero que empezó a adelgazar porque lo internaron al padre y ella estaba muy angustiada por eso, y a la vuelta del hospital había un gimnasio, entonces ella iba a correr en la cinta para desestresarse, y así empezó a bajar de peso. Lo que más vergüenza me da es que cuando mamá se enfermó yo guardaba una esperanza de que iba a adelgazar, de que la historia de Iliana se iba a repetir conmigo. Spoiler: no sucedió.

Me han dado regalos de navidad aclarando que me daban algún distinto a mi hermana porque no había talle para mi en esa tienda.

En una oportunidad me había paspado la entrepierna, por el roce de las piernas, y se me había hecho un moretón. Fui a mostrarle a mi mamá porque en el momento no entendía y me había preocupado. Me baje los pantalones frente a ella para mostrarle lo que me había salido y me dijo "ay, agustina, que deforme tenes las piernas". Adivinen si me ayudó con lo de las piernas.

Yo en una época no estaba acostumbrada a usar short porque me empeñaba en ocultar mis piernas. Para ese entonces yo había hiphop y la estábamos preparando una coreo con estilo dembow, algo sexy, mucho movimiento de caderas. Cuestión que yo tomé coraje y gracias a la buena influencia de la profesora, decidí ir a comprarme un short o ya lo tenía y no me animaba a usarlo. No me acuerdo, no importa. Lo que importa es que era un short usado, de feria americana, y me quedaba medio grande, pero a mi me gustaba, y además era un logro grande que yo usara short. Cuestión que un día volviendo de la clase de hiphop, con mi short puesto, me cruzo con mi abuela, ella me ve con ese short. Pero días después yo uso otro short, uno que ya tenía en casa, de otra tela, gabardina, no era deportivo como el otro, además que me quedaba mejor el talle. Y cuando me pongo este short vamos a visitar a mi abuela, mi hermana, mi mamá y yo, mi abuela en una oportunidad me dice: te queda mejor este short que el que tenías puesto el otro día. Yo me enojé porque me estaba criticando como siempre hacía, haciéndome sentir insegura, mal vestida... creo que ustedes no pueden ver porque mi enojo, pero es que cuando todo lo que hacen es criticarte ya todo te harta y te duele, porque nada viene bien. Ella me había hecho daño toda mi vida, contribuyendo a que yo no me animara a ponerme un short por sentir mis piernas feas y ahí estaba otra vez, criticándome por mi elección. Siguiendo con la historia, nos vamos de lo de mi abuela, yo enojada, triste, le cuento a mi mamá lo que me pasa y ella me dice: "tiene razón". Nada más que agregar.

Cuando fue la comunión de mi primo le comenté a mi abuela que iba a ponerme el pantalón azul, y me dijo que ese pantalón me quedaba mal porque me marcaba las piernas. O sea, no para bien, para mal, marcaba mis piernas gordas.

Hay tanto más, pero por estos minutos que me tomé para hacer esta entrada, me acuerdo de esto.


Comentarios

Entradas populares de este blog

No me pertenezco.

Probando

Ojalá pudiera ser menos tonta.